miércoles, agosto 17, 2005

Peces de ciudad

Cándido volvía a casa antes de tiempo. Una revisión rutinaria de todo el equipamiento informático en la oficina le había permitido salir tres horas antes del trabajo. Antes de volver a casa, decidio darle una sorpresa a su novia. Una hora más tarde, Cándido paseaba alegre con una pequeña pecera de cristal en la que nadaban dos peces de colores, antes habitantes de una multitudinaria pecera en una tienda de mascotas. - Se llamarán Cándido e Isabel, como nosotros- pensó justo antes de abrir la puerta de la casa.

Al entrar, ubicó su gabardina en el perchero. -Isabel está en casa, sus llaves están en la mesita de la entrada- observó con una mueca de ilusión. Sigiloso, a modo de sorpresa, Cándido se acercó a la habitación con la pecera en la mano. A un metro de la puerta de su cuarto, Cándido alcanzó a oir una serie de gemidos extraños. Abrio intrigado la puerta y encontro a Isabel cabalgando a un señor de musculadas proporciones. La pecera cayó súbita en el suelo, rompiéndose en mil millones de pedazos.

Sólo sobrevivio uno de los dos peces de colores.

5 Comentarios:

Anonymous Anónimo dice...

...luciendo los tatuajes de un pasado bucanero...de un no te quiero querer...

5:41 PM  
Blogger PitMatson dice...

Me gustan los que he podido leer mientras me tomaba un descanso en el curro. Cuelgo esto en Favoritos, y no dejaré de darme una vuelta por aquí de vez en cuando.

Pit Matson

2:57 PM  
Anonymous Anónimo dice...

Muy bueno, conciso, triste y esplendido
Felicidades

blogs.ya.com/glamourdechocolate

7:56 PM  
Anonymous Anónimo dice...

no se si lo leeras algun dia...ni si quiera se si querrías leerlo, pero es la unica manera q tengo de decirte q te echo de menos,aunque tu no lo creas...

7:49 PM  
Anonymous Anónimo dice...

sigue escribiendo,me parece muy bueno todo lo que pones.un besito

6:59 PM  

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