martes, marzo 29, 2005

Gambas y vino

Acabo de comer gambas con vino rosado -de Laujar creo que era-. Mi madre me ha hablado de su pasado, de lo que hizo y lo que no, de aquello y de esto, de lo humano y lo divino. Y, a veces, ha hablado de mí. Y yo no sé si sería por las gambas, por el vino, por mi madre -que cuando se bebe una copa se chispa- o por qué demonios, pero las cosas son un poco mejores ahora que hace una hora. Señores, beban gambas y coman vino, o al revés, y conversen, que la vida es poco más que vino y palabras. ¿O esque hay alguien a quien no le guste una buena tarde de gambas y vino? ;)

lunes, marzo 28, 2005

Vámonos de haikus: I - Cocina

¿Sabes lo que es un haiku? Si la respuesta es no, leete esto. Si la respuesta es sí, entonces sigue leyendo.

Pues hay gente que hace crucigramas y yo hago haikus para entretenerme. ¡No hay nada comparable a una noche de sábado tú en tu escritorio haciendo haikus de cosas no transcendentales! Hombreeee, eso lo sabe tormundo -que dirían en mi pueblo-.

Pues eso, que he hecho unos haikus sobre cocina, y sabiendo que sois ávidos devoradores de poesía, os los voy a plantar aquí con maceta y todo.

Las reglas para que tenga gracia el asunto es respetar la métrica -si respetas el resto de cosas, eres un Maradona del haiku de que menos-.


Colección de haikus

I - Cocina


Miré y había
pan-y-quesillo en flor
cerca del seto.
BASHO
-I-
Yo hago tortillas
francesas, españolas
en mi cocinilla.

-II-
Pa' desayunar
me como una tostada
de pan integral.

-III-
Para el gin tonic
me gusta a mi ponerle
algo de limón.

-IV-
Las habichuelas
provocan un efecto
airepestuzo.

-V-
El Arguiñano
es un hombre cansino
con el perejil.

-VI-
Yendo de cañas
me pusieron ganchitos
y aceitunillas.

-VII-
A falta de lomo
decía un amigo mío
¡de todo como!



¿Qué, te atreves a marcarte un haiku cocinillas? :D

El hueco

Supuesto A: En situaciones en las que estoy contento -optimista quizá-, y mantengo una charla cómplice con alguien que aprecio, soy dado a mostrar a la gente sus propias bondades -las que yo percibo-, aquellos aspectos sobre si mismos que minusvaloran y deberían guardar como oro en paño. Hasta aquí todo bien. En principio, esta tendencia natural mía es positiva en si misma, y nada malo puede derivarse de ella.

Supuesto B: En situaciones en las que estoy contento -contentillo quizá-, y me hallo rodeado de amigos y gente con la que lo paso bien, soy dado a beber. Y cierro jovialmente todos los bares, pubs y demás garitos que pueda cerrar. Y bebo todo aquello que se pueda beber. Siempre con alegría. Siempre con desmesura. En muchas ocasiones algún venturoso me acompaña en mi periplo, codo con codo, y es como un extraño hermanamiento, una noche mística. Siempre termino fatal y desayunando en el bar de abajo. El día siguiente es criminal -la ginebra no perdona-. En principio, esta tendencia natural mía es positiva en si misma -obviemos el daño físico que el alcohol provoca-. Fomenta las relaciones sociales, reafirma las amistades existentes y libera la mente que se ahoga cautiva en nuestra sobriedad. Nada malo puede derivarse de ella.


Contradicción: En situaciones en las que estoy en el supuesto B - y en el A quizá-, un abismo en mi interior se agranda, un hueco imposible de llenar se genera. Me pregunto qué falta, y la respuesta es silencio. Analizo pausadamente -cuando pido una copa, cuando estoy en el baño- qué sucede, qué va mal. La respuesta es silencio. Al día siguiente hay una actitud de premeditada indiferencia entre yo y mis pensamientos de la noche anterior.

En principio, esta tendencia natural es destructiva en si misma, porque construye momentos mágicos y placenteros a costa de socavarme un poco -uno no llega a saber bien el por qué-. Al final, termino diciéndome a mi mismo '¡melón!, deja de pensar en imbécilidades' y el hueco se va cerrando, el abismo desaparece y pasado 2 días ni rastro de la resaca.

Pero él sigue ahí. Ese hueco cabrón me vigila...

sábado, marzo 26, 2005

Besos de vuelta

Creo que tengo derecho a que me devuelvan algunos besos. Aquellos que regalé con el alma abierta en canal y fueron recogidos con indiferencia. Con indiferencia alegre, incluso emocionada, como cuando te alegras muchísimo al conseguir ese mechero de propaganda o ese llavero inútil de regalo que horas más tarde olvidas en un cajón cualquiera.

Si la gente se sindica, crea asociaciones y reivindica sus derechos, yo quiero que se me respete como ser enamoradizo que soy.

Lo que se da no se quita.

No es que sea muy celoso de mis besos, ni crea que los mios tienen un valor especial. Simplemente, me incomoda rajarme el alma para que alguien entre, y una vez preparado, quedarme con el pecho abierto esperando con cara de bobo y con las molestias que conlleva este tipo de intervenciones, amen de la comprensible decepción. Y ya que la operación de sutura de alma me la pago yo de mi bolsillo, que por lo menos me devuelvan mis besos, por despecho.

A ser posible que me los devuelvan donde se los encontraron, en mis labios, pasado mucho tiempo y con acuse de recibo que explique el motivo de la devolución.

Yo, que no soy avaricioso, prometo donarlos todos a la primera chica que no me los mande de vuelta.

viernes, marzo 25, 2005

¿Todas las palabras son de paso?

Recuerdo una frase de Kavafis que decía: 'Todas las ciudades son de paso'. A grandes rasgos estoy deacuerdo, aunque yo diría más bien: 'Todas las ciudades son de paso, pero algunas más que otras'. Y asi, divagando, me pregunté: ¿Qué cosas hay de paso en este mundo? ¿Es todo de paso o hay cosas que quedan? Por ejemplo: ¿Son los besos de paso? ¿O hay besos que quedan? ¿Son los amigos de paso? El amor, ¿es de paso? Pues unas cosas lo son, otras no y otras, depende. ¿Y las palabras, son de paso?

Supongo que no. Las palabras son pensamientos que toman forma, y si el pensamiento perdura, las palabras también lo hacen. Es la gente que escucha (que lee, en este caso) quien hace que una palabra sea o no de paso.

De aqui en adelante, escribiremos palabras y más palabras. ¿Cuantas de ellas serán de paso? ;)

¡Un saludo!